Aunque parezca mentira, es la primera vez que pruebo conejo en mi vida (y eso que estoy a punto de cumplir los 17 años). La culpa: de mi madre. Odia el conejo, pero con razón, ya que cuando era joven le habían regalado una pareja de conejos porque sabían que mi abuela los sabía matar. A mi abuela le dio tanta pena por si la coneja estaba preñada que los dejó vivir y tuvieron coneeejos y conejos y conejos, hasta que llegaron las vacaciones; se tenían que ir a la playa y no quedó más remedio que matar a los conejos. Comenta que aquel verano no probaron otra carne que no fuera conejo: conejo asado, guiso de conejo, conejo con macarrones, arroz con conejo... En fin, que no le quedaron ganas de volver a probar el conejo. Tema aparte dicen que es ayudar a matarlos, pobres animalitos...
Características:
- Para: 4 personas
- Dificultad: Media
- Tiempo de preparación: 45 minutos
Ingredientes:
- 1 conejo (preferiblemente limpio y ya cortadito)
- 4 dientes de ajo
- 1 cebollas
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de perejil
- 1 vaso de vino blanco
- Sal, aceite y pimienta
Cómo hacer el conejo asado:
- En un mortero ponemos el ajo, el perejil, la sal, la pimienta y lo machacamos todo muy bien. Con esta mezcla, adobamos el conejo ya troceado.
- En una olla ponemos un poco de aceite, doramos la carne y pochamos con ella la cebolla muy bien picada. Le agregamos la hoja de laurel y el vaso de vino blanco; lo dejamos hacer a fuego lento durante 40 minutos removiendo de vez en cuando para que se haga por todas partes.

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